Los Caminos del Silencio

Los Caminos del Silencio

Galería El Espacio, Santo Domingo, R.D.

Los cementerios son entidades dinámicas cuyos monumentos funerarios tienen alto contenido simbólico, sujeto a un significado permanente por parte de sus usuarios.

A fines del siglo XIX y principios del XX, los diversos sectores, ideológicos, socioeconómicos y religiosos que conformaban la sociedad, se expresaban con iconografías funerarias particulares en los cementerios.

La francmasonería es uno de ellos, mediante un cuerpo de ideas filosóficas contenidas dentro de un sistema simbólico, surgido a partir del siglo XVIII.

El ritual funerario es una expresión particular de los ritos de pasaje, ya que concreta simbólicamente el ingreso de un individuo al otro mundo. Este paso, atravesar el umbral entre el mundo viviente y la muerte es de gran importancia para la ideología masónica, y se con una fuerte carga simbólica.

En este trabajo mostramos las diferentes   simbología encontrada en los monumentos funerarios como expresión de algunas de las logias masónicas, entre otras.

Es muy fácil olvidar que un día morirás, nuestra cultura, la publicidad, el deseo de la resurrección, de la reencarnación, de la vida eterna, los grupos de amigos de la misma edad, todo sirve para ignorar que en realidad tu tiempo es finito. Algunos habrán visto la muerte llevarse a una abuela y a un padre, acontecimientos singulares y cotidianos.

Así que yo visito cementerios. El cementerio de mi ciudad y también los cementerios de mis destinos de viaje. Sé distinguir un cementerio mexicano de un cementerio francés de un cementerio dominicano. He visto panteones franceses, mexicanos, norteamericanos, de Guatemala, haitianos. He visitado diversas tumbas. Todos me recuerdan un hecho innegable: la vida se acabará.

Los nombres y las fechas en las lápidas cuentan historias, historias incompletas que me gusta rellenar con mi fantasía, imaginando la vida que tuvo esa persona hasta que le llegó la hora. Me gusta ver la simbología de las tumbas, si era masón, trabajador, si estaba atado a la vida terrenal, en fin, No sé qué signifique, no lo sé, pero me gusta saber que soy yo quién decide hacia dónde va mi vida, aunque se termine en algún momento.

Camine entre panteones insistentemente por años, pero un día me descubrí descubriendo y lo deje, sin embargo, es muy difícil, la tentación de ver un camposanto y no parar.

¡Estoy de regreso!

Salí de allí con el mismo silencio que entré; divagando sobre la vida y la muerte.