Las Paredes Hablan

Las Paredes Hablan

Museo Casa de Bastidas / Centro Cultural de España, Santo Domingo, R.D.

Lo político en el arte urbano no solo queda reducido a la apropiación del espacio, sino que trabaja también sobre las ideas de crítica y denuncia, dirigidas a varios actores e instituciones políticas.

Entender la posición que toma cada artista respecto a lo que proyecta resulta mucho más fácil cuando su contenido es claro y explícito. Esto es evidente en grafitis, stencils, carteles y consignas que desaprueban la gestión del gobierno y que condenan a la clase política.

La valoración que tiene el arte urbano respecto de la mirada del público espectador es reducida en términos económicos, puesto que este no atraviesa los mecanismos del arte convencional. Por el contrario, busca una valoración subjetiva y no económica en sus espectadores, al proyectar contenidos que pretenden sensibilizar a los sujetos a través de lo estético.

De esta manera, podemos situar al arte callejero al otro lado del arte convencional hegemónicamente establecido y de su falsa proyección, producto de su reproductividad técnica y propia de las relaciones capitalistas.

La contrahegemonía que plantea el arte callejero es en el plano comunicativo, donde busca espacios de expresión no convencionales, lejos de las galerías y museos, lejos de los esquemas tradicionales desde donde se entiende el arte, y con un apego hacia lo público y lo común.